domingo, 29 de agosto de 2010

DESNUDEZ


Ni estas manos lánguidas
han sabido detenerte,
tiritan, se encogen
y aún te buscan.

Estas manos lánguidas
quieren saberte tantas veces
como metacarpos hay
por cada día que les diste.


3 comentarios:

  1. En ese estado... la etrnidad se cuela entre sus dedos...


    besos

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  2. No sé yo si las manos son suficientes para detener, o si hay que detener usando las manos...

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