miércoles, 13 de octubre de 2010

GÉNERO HUMANO


En mitad de la conversación alguien le preguntó sin mediar el mas mínimo daño posible.
- ¿Qué hace una madre para proteger a un hijo?-

Ella soltó el cojín rojo que segundos antes parecía que iba a exprimir.
- No lo sé - respondió.

No le dió tiempo a averiguarlo porque a veces las vidas corren por delante de un destino llamado tiempo. Es conjugar el tiempo que le faltó y las preguntas dolorosas del género humano.


lunes, 4 de octubre de 2010

OTOÑO



Acabaron las ropas de octubre
derramadas sobre las lamas
que crujen al despedazarnos.
Mientras buscábamos cobijo
entre pétalos de algodón y pólvora
formando cruces con los candados
de tus brazos y los míos,
de tus piernas y las mías
para hacernos un solo garbillo
recomponiendo la fría brisa
que nos trajo el alba.

jueves, 23 de septiembre de 2010

AS LLAVES


He pensado demasiadas veces
cerrar con revocos a cal y canto
la puerta hexagonal que gestó mis propósitos.
La misma que me espina por dentro.

He pensado demasiadas veces
trazar caminos menos tétricos,
mutilar hasta la última cerradura
y perfilar los detalles por impedir volver.

Lo he pensado desmedidamente
y entre tanto se me olvidó olvidar
que por el hueco de la midilla
aún se cuela luz por conseguir mi juego de llaves.

lunes, 13 de septiembre de 2010

FILOS


Vas caminando
y hasta el mismo suelo
parece apartarse de ti.
Las losas crujen burlándose
en vez de guardar silencio.

Sólo tropiezas con el brillo esquivo
que engaña a tus ojos
mientras buscan protección
a la luz, al ruido y al desgaste.

Después de caminar las betas del mármol
ya no parecen guillotinas tan afiladas.


lunes, 6 de septiembre de 2010

ALGO


Sin decidir nada,
siempre decides algo,
porque la nada aún siendo nada
siempre es algo


 

martes, 31 de agosto de 2010

YO, MI, ME, CONMIGO.

Yo.
  
Yo, conmigo misma,
  
con mi sí y con mi no.

Con mi todo desde fuera.


Yo.
Yo conmigo misma,
con mi sí y con mi no.
Con mi todo desde fuera.


domingo, 29 de agosto de 2010

DESNUDEZ


Ni estas manos lánguidas
han sabido detenerte,
tiritan, se encogen
y aún te buscan.

Estas manos lánguidas
quieren saberte tantas veces
como metacarpos hay
por cada día que les diste.


Otras miradas