martes, 1 de marzo de 2011

ACIDEZ


Echando cuentas hoy
ha resultado que si mis vidas
duran siete años
estoy justo en la mitad.

Apenas rozaré el medio siglo
y todo lo demás que viva
será matar gatos.

viernes, 25 de febrero de 2011

SPRINGDAYS



 
Dejan de menguar
los tenues días de invierno.

El Sol comienza a acariciar los ánimos
con sus chispas alborotadas levantinas.

Las flores crujen tiernas y llenas de vida
al abrir y tupir un nuevo día.

La luz deja ver ya días que saben a vida
con los resabios y olores más urgentes.

lunes, 31 de enero de 2011

LA SANGRE




Sabe que hubo un corazón que crecía en forma de gota
 y era tal el peso que soportaba su raíz
que estalló en mil pedazos.

Ella aún lleva clavadas varias raspas de él en su pecho
que ni el tiempo logra mermar de lo crudas que están.




jueves, 27 de enero de 2011

BREVE



Beber de tu sangre.
Desisto comer de tu basura.

Dos bocados me fueron suficientes.




lunes, 20 de diciembre de 2010

NADA, NO QUEDA NADA


Le ha llevado tiempo elegir los ingredientes para llegar hasta aquí, tomar la decisión más acertada a la batalla derrochada a lomos de un caballo ciego que porta cargas varias con un jinete cómplice, absorto, sin templanza y sin germen con todo su bagaje. Bastan unas alforjas rebosantes de tierras desvalidas y escombros que se esparcen a cada paso con cada herida de muerte que lleva incrustadas en la mente y que se agrietan cada vez que planean la revancha.

El campo de batalla reside hoy explotado por los bombardeos que no se decidían por ningún final, aún sabiendo que el final tenía que llegar. Las reservas estaban a medio extinguirse. Sólo quedaba una pizca de sentido común, dos cucharadas colmadas ante la decepción, una cucharada bien cargada de perdón y un vaso mediando ante el conflicto y la indecisión para arrojar al fuego los estallidos que yacían ya cuatro años hirviendo para apartar y servir muy frio al jinete- juez.

No mide sus andanzas por las batallas perdidas. Sabe que sin cada paso firme de los dados y de sus traspiés no podrá ni siquiera recorrer el trayecto de vuelta a su morada ni al que todavía los años, las trincheras y las luchas le lleven a recorrer todo un camino marcado. Ese ha sido su trayecto.

En este pasaje congela las sobras de los terrenos infértiles, carentes de todo sentimiento y significado por última vez, porque es desagradable comer siempre de la misma tierra sin notar ninguna sensación intensa en el paladar que lo embriague al mezclar cada pedazo de vida pendiente con su propia saliva.

Ya no queda nada en el dispensario que lo alivie. Las vueltas a la fuente ya quedaron dadas y las rotaciones de asiento también. No hace falta revolver los cajones por buscar que fue de la última mirada perdida antes de lapidarse en la decisión siempre elegida puesto que la receta que quedó congelada en el último rincón de la última opción correteaba a cada impulso con veladuras del aroma a trementina y rasguños craquelados que no sabían disiparse ni calándolos en una mina de aguarrás.

En el matasellos acuña la fecha, 16 de diciembre de 2010 y la firma de su baja no le causó nada. Nada. Ya no quedaba nada allí.




sábado, 27 de noviembre de 2010

SIRENAS A LA ESPALDA


Yo no descubrí el eco
de tu risa a veces tímida,
ladina o sanguinaria.

Yo no descubrí esos ojos;
 quimeras de noches entornadas
a la deriva en desazones roídos.

Yo no descubrí el lunar
de tu muslo derecho
mientras llamaba al recelo.

Yo no descubrí la tinta
que tiñe paisajes mestizos
y brota con tus luchas.

Yo no descubrí ninguna cicatriz
con cada caricia absorta,
pero sí incontables ocultas.

Yo no descubrí los rugidos lacónicos
de tus tripas cuando asomaban
las olas sin todavía acometer daño.

Lo único que quise descubrir
es lo mismo que yo te he dado.

miércoles, 13 de octubre de 2010

GÉNERO HUMANO


En mitad de la conversación alguien le preguntó sin mediar el mas mínimo daño posible.
- ¿Qué hace una madre para proteger a un hijo?-

Ella soltó el cojín rojo que segundos antes parecía que iba a exprimir.
- No lo sé - respondió.

No le dió tiempo a averiguarlo porque a veces las vidas corren por delante de un destino llamado tiempo. Es conjugar el tiempo que le faltó y las preguntas dolorosas del género humano.


Otras miradas