viernes, 29 de enero de 2010

CORAZÓN COLOR ASFALTO


Sé cómo son tus mañanas,
tus lloros, tus súplicas, tus adentros
de no saber porque no la encuentras
cada mañana cuando te despiertas
entre suspiros derramados.

Sé lo que partió de tu andurrial
dejándote en los pies el pasado
y ahora te fumas los charcos de epicentro,
en el sabor de fotos anegadas en recuerdos,
crepúsculo que apenas puede volver.

Son tantos años que te sé,
que palpé a tu musa cuando contabas
la noche destetada en que perdiste
mar a dentro y desbocado
el anclaje del amor en tus remos.

lunes, 18 de enero de 2010

ACOMETIDA


Los sumideros de tu corazón
son como trampas malditas.

En vía libre por muros de arriostre
desciende el agua fría de mi frente
para que choques sin dolor
con suaves golpes de ariete,
que llenan la espalda de aire
en lo más alto del tejado,
recorriendo la pendiente
por los aleros de mis bajantes.

martes, 12 de enero de 2010

BRUÑIDOS

Antes de mi y después también
reconozco apartarme de gotas que golpean
la resaca empapada de mi respaldo
aún con la quietud vertiginosa.
Hilo de enjuague incierto,
alambre al paseo por las nubes.


Antes de mi y después también
desertado justo peso turbio
carbón como tizne que garabatea.
Resurgiendo desde las cenizas
escurren heridas de las rodillas
de aquella destierra morada.

Antes de mi y después también
tiento mi rostro escondido,
tronco que sabe donde quiere ir,
lóbulos brotes por mi sien
con un sólo espacio llamado nada
maniático y desperfecto.

sábado, 9 de enero de 2010

EN PIE


Reluciente faro del paraíso
zigzaguea y ondea.
La luna tintinea resplandeciente
llovizna y evapora el ahogo.



¡Ay, sonrisa
malévola de barrunto!
Luna de amanecer
Exenta fragilidad
Fantasmas de trampantojos
que abogan afluentes.

Astillas al viento
peinan charcos
llevan a caballo astros

jueves, 7 de enero de 2010

LINEA IMAGINARIA

Corrientes de aire en el tiempo.
Independiente olvido donde voy,
transeúnte sin camino,
si el camino se me hace al sonreír
aunque la quietud pase más rápida que yo.

Tantas vidas que sostener;
frágiles y por eso las dirijo
hasta que me meto en la cama.
Aisladas por vulnerarme
y algunas se me olvida forjarlas.

¿Dónde sucumben los acometidas
y dónde aborda mi pompa?
Cansada de bregar si nada debo.
Diferida, distinta, sin regla para adquirirme.
Independiente y autodidacta al acariciar el zenit



Línea imaginaria imborrable
traspasa y reconcome mis huellas,
oleaje filo fóbico libre de memorias,
restos de sangre rumian en un rincón
a raíz de los guijarros extintos
del alfabeto Morse sin elocuencia.

Caminos van y vienen,
siempre pasan por un ente,
produce el peso en los lapsos
y trajina dentro de mí
como un rehén prisionero
por eso me miráis y tembláis.

Otras miradas