miércoles, 9 de septiembre de 2009

A OSCURAS

Ayer te ví, ibas con tu camiseta indie.
Te reconocí por la voz
pero en nada has cambiado.

Inconscientemente quité la vista del pasado
hasta la semana bajo del motor de un autobús.

Huesos y un problema.
Nos conocimos a oscuras
al llegar al cuarto día…

martes, 8 de septiembre de 2009

QUIROMÁNTICO

Mis manos acarician levemente tu sin vivir,
levitan y se expanden alrededor de tu aura
entre el humo de la sombra eterna
y el relente que empaña la ventana.

El ligero roce de mis yemas
parece que va a desgastarte
trasmitiendo con un código,
cada línea imprecisa de mi piel
que te pone en pie cada amanecer.

Mañana no te quedará más
que el temblor de tu bello espigado
que comprimí para que facturaras
menos bagaje a tu gran éxodo.

lunes, 7 de septiembre de 2009

LA FRAGANCIA DEL VASO

Cuando subiste a mi habitación, viste como desapareció la moqueta y aparecían las heridas de cada rincón y el caballete abarrotado de lienzos a medio empezar amenazaba con caer del mismo modo que cuando yo ando y parece que me voy cayendo a pedazos.Infinitos recortes de fotos y dibujos hieren la pared, como esa llanta de bicicleta que pende del techo y que inunda de lineas concéntricas aquella burbuja cuando azota el viento y cuando abres la puerta.


Siempre preguntaste por el más recógnito detalle sigilosamente. Por los trozos de cartón pluma, la chapa, las piedras o los cuadros terminados apoyados en el suelo y sin poner y yo siempre te digo- tengo tiempo de pintar, pero no de hacer agujeros en mi armadura por eso, siempre que voy a la playa me traigo una piedra en los bolsillos.


Hoy me preguntas por ese collar que tanto te llama la atención y yo te digo-no es mas que las sobras de una maqueta de análisis de la forma que he desmontado para enhebrar botón a botón y enredarme de colgajos.


Puede que mañana te vuelvas a sorprender o a intrigar cuando veas cubierta de periódicos la única pared que queda en verde. Con el tiempo hasta las paredes mas verdes caen y yo pintaré un inmenso rastrel de esbozos y manchas, pero no intentes interpretar esto en un sentido romántico, impresionista o cubista, no tiene nada que ver porque todo este rollo tiene una razón de ser, enmarcaré la propia pared difurcando amasijos con la pasión y la inquietud que me recorre entre mares de gotelé.

Si pasado te digo que me traigas las viejas garrafas de vidrio recubiertas con pleita de esparto, tráeme la de una arroba por si con media no tengo bastante...
Yo inventaré que hacer con ella, porque a veces ya no sé si estoy demasiado llena o demasiado vacía y tengo miedo de desbordarme en cualquier caso envuelta en lirismos descriptivos de mi propia intrahistoria.

sábado, 5 de septiembre de 2009

MEMORIA DE CALIDADES

Balbuceos de resaca.

Insomne ceguera corrupta
entre vigas de arriostre.

0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144,
233, 377, 610, 987, 1597, 2584, 4181, 6765...

¿Y ahora qué más cuento que no sea la serie Fibonacci?

viernes, 4 de septiembre de 2009

READY MADE



Salpicando nocturnidad quedará un eclipse infinito
proyectando luces incandescentes
entre el sonambulismo del método proyectual.
Todavía da tiempo antes de que amanezca a hacer sitio a la banalización cotidiana de las imágenes expuestas en el arte de aprender a ver…

Ready mades, con un botes de tomate,
con cajas de madera,
lámparas con llantas de bicicleta
plantear viviendas transportables
en containers derruidos y carentes de uso.

Asi es el arte, la capacidad de explotar la imaginación
y de saber ver mas allá del uso y la funcionalidad…


miércoles, 2 de septiembre de 2009

MUTACIÓN

La primera arruga que apareció en mi carne fue como si reflejara la tristeza de las estatuas del barroco y me ayudo a sentirme vulnerable y vulgar, como si con ello la vida intentara dejar huella en mí con esa amargura eterna.

Abandonada en la realidad que mata todos mis yoes de forma muy lenta, sentí con el tacto liso de mis yemas la profundidad que alcanzaban las arrugas y que según como las tocase parecían estar llenas o vacías con oquedades, pero venían a anunciarme el vacio del alma esa noche en esa parte de mi que se podría llamar encarnación…

Yo amaba a todos mis yoes, pero sobre todos ellos amaba los de encarnación, porque hacía que me comportara como dentro de mí en medio de un juicio de consecuencia moral y puesta en orden.

Comencé a observar una mutación la vez que oía a un niño preguntándole a otro por su padre fallecido. Era la sensación de notar mis muñecas abiertas, los oídos inyectados en el amargor de las palabras que hieren al ser. Alternativamente me miré a mí misma en la situación y noté un ardor inyectado despacio, como si te vieras obligada a mediarte entre la quietud, una especie de tristeza y sentimiento que impide que llegue la saliva a la tráquea.

Ese día comencé a ser otra. Ese día comencé a morir y a sentir, metiéndome despacio dentro de mí misma, todo lo que le es propio a de un verdadero náufrago. Ese día aprendí que la vida a veces se comporta como una inmensa piel donde mueren las ansias y los yoes.

Fue ese día cuando descubrí la similitud que existe entre la arquitectura vital con las arrugas del cuerpo, las del alma y la antroponimia que cada uno llevamos dentro de nosotros, ocultando las amputaciones y acostumbrándonos a ese silencio.

La siguiente mutación la descubrí en noches en las que aun sin pensar en nada más que cerchas y perfiles metálicos de subestructuras te ves obligada a comer acero o a dormir de pié para estar en guardia y acabar. Es ese día en el que te das cuenta que cada vez que diseñas un interior te desdibujas el alma.

Así fueron muriendo poco a poco todos mis yoes y mi cuerpo se fue llenando de arrugas que no es necesario describir y de amputaciones multiorgánicas que redujeron o minaron la fuerza de mi yo de la inopia visión, mi yo de los estallidos de tensión, mi yo del deneí, mi yo que se encarna y me soporta...

Todo hasta ayer, el día que nevó mucho. Dicen que nevó mucho, que nevó cólico, que cayó nada que cae de la nada. Pero no lo ví, por una vez me dormí temprano y no vi el mundo.

Otras miradas